jueves, 2 de agosto de 2018

Visitando el cementerio de Sad Hill


El año pasado tuve la oportunidad de conocer a Joseba de Valle. Él era el conductor del coche que habíamos reservado en BlaBlaCar para regresar a Bilbao después de pasar un fin de semana en Segovia. Durante el viaje nos comentó que pertenecía a la Asociación cultural Sad Hill, y que con ella buscaban recuperar las localizaciones utilizadas en la grabación de El bueno, el feo y el malo ubicadas en Burgos.

Nunca he sido seguidor del género western, pero reconozco su valor e influencia dentro de la cultura popular, por lo tanto lo respeto. Es más, durante el último año he disfrutado de series contemporáneas tales como Damnation y/o Godless, creadas por Netflix y que os recomiendo. Pero como decía, no soy un gran fan del lejano oeste; mi novia sí que lo es, y mucho. Así que la charla con Joseba durante aquel viaje fue música para sus oídos. Al despedirnos nos dio un folleto titulado ‘Paisajes de cine - Ruta del BFM’, que contenía un par de mapas de la provincia de Burgos con escenarios usados en la película, incluido el del gran desenlace: “el cementerio de Sad Hill”. A partir de entonces planificamos la visita a este lugar.