miércoles, 27 de junio de 2018

Eskuak Oratu

A principios de abril me pidieron formar parte de un grupo musical que tendría como objetivo crear una canción para la plataforma Gure Esku Dago (iniciativa a favor del derecho a decidir el futuro del País Vasco). Mi posición ante esta idea, la de que el pueblo vasco -y cualquier pueblo del mundo- pueda ejercer su derecho a voto para tomar las riendas del destino de su región, me parece totalmente válida y la apoyo, más allá de encontrarme a favor o en contra de algunas propuestas de carácter independentista. Si no se permite consultar al pueblo, ¿qué sentido tiene la democracia?

Dicho esto, la idea de componer una canción para promocionar el acto (una cadena humana) junto a otros artistas de la zona me llamó la atención, así que me animé. Como grupo base estuvimos Ane Barrenetxea (de SUA) como vocalista, Barezi Caballero (de Cecilia Payne) en la guitarra, Asier Gallego (de Dudu Ouchen) al bajo, y yo (de Lukiek) tocando la batería. Todos nos conocemos entre sí, así que la creación del tema fluyó bastante bien, a pesar de los pocos ensayos que tuvimos. Desde un principio quisimos hacer algo totalmente distinto; algo que se alejara del sonido típico y recurrente en este tipo de canciones. Queríamos menos folklore y más rock & roll, y lo conseguimos.

Para añadirle matices a lo compuesto contamos con las colaboraciones de Leire Gondra (Violín), Ekhi Arrieta (Saxofón), Susana Zemendi (Coros), Roberto Iriondo (irrintzi -"grito" en euskera- y cuerno), y Andoni Elordui y Julen Isasi (Txalaparta). La estructura de la canción es básica, aunque la forma de ejecutarla no lo fue tanto: empezamos con una intro + instrumental + estrofas (con dos vueltas de 14/4) + estribillo en una onda indie-rock; hacemos una transición funk para dar paso a un par de estrofas rapeadas; seguimos con el puente donde sonarán una txalaparta y un cuerno; retomamos el estribillo y llegamos al sólo de saxo tocado sobre una base ska. Transición de voces junto a colchón de violín. Volvemos al rock, agrupando esta vez todos los instrumentos que participan en toda la canción, con varios de los integrantes coreando para darle un toque más épico (*curiosidad: hago coros en euskera). Y finalizamos con el violín y el saxo, volviendo así a la calma después de la tormenta.

Pasamos tres días grabando en los estudios Gaua de Mungia y luego una jornada entera mezclando. El resultado el siguiente:


A pesar de que los organizadores del evento realizaron un video con nuestra canción, creí que los integrantes merecíamos un recuerdo donde se resaltara todo nuestro trabajo. Pensé en una idea muy sencilla y sabía de un lugar donde se podría ejecutar; conseguimos material suficiente para llevar a cabo la grabación; ideé el guión en una tarde y el sábado 10 de junio nos pusimos manos a la obra. La grabación tuvo algunos inconvenientes, pero solventamos la situación como pudimos.

Con todo grabado, "sólo" quedaba editar. Esas comillas se deben a que mi iMac (con diez años a sus espaldas) me lo puso difícil: la tarjeta gráfica dijo "¡no va más!".


Por suerte alcancé a exportar el video en bruto, y lo terminé de editar en el Macbook Pro de mi pareja. Un poco de corrección de color más pequeños retoques y violá! Habemus video:


Desconozco el rumbo que tomará esta obra, si logrará cierta relevancia o se transformará en una creación efímera, pero he de admitir que disfruté haciéndola.

P.S: el nombre escogido para el grupo (Ukuilutarrak) significa "los de la cuadra", ya que los ensayos los llevamos a cabo en una cuadra en desuso.

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