miércoles, 25 de febrero de 2015

martes, 3 de febrero de 2015

La declaración

El policía no daba crédito a lo que veía: un hombre calvo y corpulento, de metro ochenta de altura aproximadamente, inconsciente sobre una silla y con una tortilla estampada en su cara. Al fondo del bar yacía otro hombre, más delgado que el anterior, con melena rubia. Éste se encontraba de costado, con los pantalones bajados, y una escoba incrustada en su culo.