jueves, 2 de agosto de 2018

Visitando el cementerio de Sad Hill


El año pasado tuve la oportunidad de conocer a Joseba de Valle. Él era el conductor del coche que habíamos reservado en BlaBlaCar para regresar a Bilbao después de pasar un fin de semana en Segovia. Durante el viaje nos comentó que pertenecía a la Asociación cultural Sad Hill, y que con ella buscaban recuperar las localizaciones utilizadas en la grabación de El bueno, el feo y el malo ubicadas en Burgos.

Nunca he sido seguidor del género western, pero reconozco su valor e influencia dentro de la cultura popular, por lo tanto lo respeto. Es más, durante el último año he disfrutado de series contemporáneas tales como Damnation y/o Godless, creadas por Netflix y que os recomiendo. Pero como decía, no soy un gran fan del lejano oeste; mi novia sí que lo es, y mucho. Así que la charla con Joseba durante aquel viaje fue música para sus oídos. Al despedirnos nos dio un folleto titulado ‘Paisajes de cine - Ruta del BFM’, que contenía un par de mapas de la provincia de Burgos con escenarios usados en la película, incluido el del gran desenlace: “el cementerio de Sad Hill”. A partir de entonces planificamos la visita a este lugar.

viernes, 27 de julio de 2018

Sobre mi experiencia en el Madcool, el desplante de Massive Attack y la magnificiencia de Nine Inch Nails


¡Colas interminables! ¡Horas de espera bajo un sol criminal! ¡Datáfonos inservibles! ¡Pocos e inexpertos camareros! ¡La policía no da abasto! ¡Posturetas al borde de un ataque de nervios porque la red iba lenta y no podían subir fotos a Instagram! ¡Pijas que se creían en el Coachella pero no, estaban sudando la gota gorda en Madrid! ¡ERA EL FIN! ¡ERA EL CAOS TOTAL!

Con esas premisas poco favorables daba un poco de canguelo asomarse por el Madcool, festival que tuvo lugar en las instalaciones Ifema, al noreste de la capital española. Al parecer, la organización brilló por su ausencia durante el día inaugural. El mapa que sirvió de guía para moverse dentro del recinto ya anticipaba que el terreno no era lo suficientemente grande (pequeño tampoco era) para un evento de este tipo, o por lo menos para lo que se pretendía. Hay que tener muy claro lo que conlleva organizar y controlar a ochenta mil personas dentro de un mismo lugar, y en ese sentido los organizadores me parecieron bastante pretenciosos. ¿Porqué no aspirar a tener menos público, prescindir de uno o dos escenarios, y dejar más espacio para que los asistentes estén más cómodos? Ay, dinero, vil metal...

Pero oigan, que no todo fue tan malo como parece, y aquí es donde romperé una lanza en favor del Madcool:

miércoles, 27 de junio de 2018

Eskuak Oratu

A principios de abril me pidieron formar parte de un grupo musical que tendría como objetivo crear una canción para la plataforma Gure Esku Dago (iniciativa a favor del derecho a decidir el futuro del País Vasco). Mi posición ante esta idea, la de que el pueblo vasco -y cualquier pueblo del mundo- pueda ejercer su derecho a voto para tomar las riendas del destino de su región, me parece totalmente válida y la apoyo, más allá de encontrarme a favor o en contra de algunas propuestas de carácter independentista. Si no se permite consultar al pueblo, ¿qué sentido tiene la democracia?

Dicho esto, la idea de componer una canción para promocionar el acto (una cadena humana) junto a otros artistas de la zona me llamó la atención, así que me animé. Como grupo base estuvimos Ane Barrenetxea (de SUA) como vocalista, Barezi Caballero (de Cecilia Payne) en la guitarra, Asier Gallego (de Dudu Ouchen) al bajo, y yo (de Lukiek) tocando la batería. Todos nos conocemos entre sí, así que la creación del tema fluyó bastante bien, a pesar de los pocos ensayos que tuvimos. Desde un principio quisimos hacer algo totalmente distinto; algo que se alejara del sonido típico y recurrente en este tipo de canciones. Queríamos menos folklore y más rock & roll, y lo conseguimos.

Para añadirle matices a lo compuesto contamos con las colaboraciones de Leire Gondra (Violín), Ekhi

viernes, 25 de mayo de 2018

Tangerine, una oda al realismo sucio y al "do it yourself"


Dos chicas negras, transgénero y prostitutas (¡todo el pack!) hablan dentro de una cafetería. Una de ellas, Sin-Dee, acaba de salir de la cárcel donde estuvo recluida 28 días. Mientras la charla fluye, Sin-Dee se entera de que su novio le ha sido infiel durante su estadía en prisión. Esto la llena de motivos y casi sin pensarlo se lanza a la búsqueda de su pareja de manera descontrolada. De esta manera nos introducimos en Tangerine, una película callejera, independiente, con varias dosis de comedia dentro de un marco decadente.

Durante el largometraje irán apareciendo personajes que representan una realidad poco visible dentro del glamour hollywoodiense (la historia transcurre en Los Angeles), pero que claramente están ahí: inmigrantes, yonkis, dealers, prostitutas y los clientes de éstas, cada uno con sus "particularidades". Realismo sucio en puro estado. Con este trasfondo, a Sean Baker (guionista, director y editor de la película) sólo le quedaba aportar una buena dirección, una buena fotografía, una buena selección de canciones para la banda sonora y lograr que sus personajes resultaran convincentes. Todo lo planteado se consiguió. Kitana Kiki Rodriguez y Mya Taylor que, al igual que las protagonistas, son transgénero, realizaron unas excelentes actuaciones. La narración es fluida y con correctos cambios de ritmo. Cine independiente de calidad.

Me gustaría resaltar la forma en la que fue grabada la película: tan sólo tres teléfonos iPhone 5s se usaron para capturar las escenas. Al parecer, optaron por esta opción por el bajo presupuesto con el que contaban para la producción. Aquí tenéis algunas imágenes del rodaje:

miércoles, 7 de marzo de 2018

Mungia se tiñó de blanco

Nos lo habían advertido en varios medios, pero fuimos incrédulos. Como mucho esperábamos un poco de aguanieve en la zona costera de Bizkaia aquella mañana de miércoles, 28 de febrero para ser más exactos. Pues bien, las predicciones no sólo acertaron si no que se quedaron cortas: toda Bizkaia amaneció cubierta de nieve, trayendo consigo el cierre de escuelas y universidades; servicios mínimos en los ambulatorios y hospitales; cancelación y/o retrasos en el transporte público. Eso en cuanto a lo negativo. La otra cara fue más alegre: niños/as que no pudieron ir a clase y se tomaron las calles junto a sus padres; perros que nunca habían visto la nieve y estaban más felices que Homer Simpson en un Dunkin' Donuts; gente de todo tipo creando su particular muñeco de nieve (vimos uno de casi dos metros de altura), y mi novia y yo recorriendo casi todo el pueblo y disfrutando de una estampa poco habitual por esta zona.

La última vez que se vio algo similar en Bizkaia fue el 15 de enero de 1985. En aquella ocasión las autoridades se vieron superadas por no tener la infraestructura ni la tecnología con la que contamos hoy en día. La de este año tan sólo ha sido un dato anecdótico, porque así como fue de intensa, también lo fue de efímera, y no sabemos si se volverá a repetir (¡espero que sí!). Por si acaso, he inmortalizado la jornada en las fotos que comparto a continuación:

lunes, 19 de febrero de 2018

Lukiek - Errota gaztetxetik zuzenean (Mungia)


El 23 de diciembre del 2017 organicé un evento junto a la gente del gaztetxe de Mungia. Le llamamos gabonak rock jaia (fiesta rock de noche buena) e incluyó un poteo por algunos bares del pueblo, conciertos de Árida y de Lukiek en el gaztetxe, y la fiesta punk o rama gaua (noche punk o rama) en el bar Txutxubis.

Fue uno de los conciertos que más disfruté tocando el año pasado. Jugábamos en casa, las 100 entradas disponibles volaron en tan sólo una semana, a 21 días del evento, y la respuesta y el ambiente creado por los asistentes fue de diez.

Para aquella ocasión usamos dos GoPro para grabar nuestra presentación, una trasera y una frontal. Después de ver lo capturado por ambas cámaras, pensé que no estaría mal hacer una edición para luego compartir el video por internet, a pesar de que la poca iluminación no nos dejó la mejor calidad de imagen posible y de que el único audio disponible era el de las dos GoPro. Para el video usé el de la cámara frontal.

viernes, 2 de febrero de 2018

Promo para conciertos

He aquí una muestra de la publicidad y cartelería que he realizado para algunos conciertos de Lukiek.

Concierto en La Nube (Santutxu-Bilbao)

En esta ocasión compartimos escenario junto a Yellow Big Machine. Dado que ambos grupos nos decantamos por un estilo muy noventero, quise que el cartel también desprendiera estilo de esa época. Realicé unas capturas de la película Wayne's world; sus protagonistas fueron iconos de la primera mitad de los años 90, aunque muchas personas nacidas en esa década posiblemente los desconozcan por completo. Pues bien, el resultado fue el siguiente:


Concierto en la Errota Gaztetxea (Mungia-Bizkaia)