miércoles, 7 de marzo de 2018

Mungia se tiñó de blanco

Nos lo habían advertido en varios medios, pero fuimos incrédulos. Como mucho esperábamos un poco de aguanieve en la zona costera de Bizkaia aquella mañana de miércoles, 28 de febrero para ser más exactos. Pues bien, las predicciones no sólo acertaron si no que se quedaron cortas: toda Bizkaia amaneció cubierta de nieve, trayendo consigo el cierre de escuelas y universidades; servicios mínimos en los ambulatorios y hospitales; cancelación y/o retrasos en el transporte público. Eso en cuanto a lo negativo. La otra cara fue más alegre: niños/as que no pudieron ir a clase y se tomaron las calles junto a sus padres; perros que nunca habían visto la nieve y estaban más felices que Homer Simpson en un Dunkin' Donuts; gente de todo tipo creando su particular muñeco de nieve (vimos uno de casi dos metros de altura), y mi novia y yo recorriendo casi todo el pueblo y disfrutando de una estampa poco habitual por esta zona.

La última vez que se vio algo similar en Bizkaia fue el 15 de enero de 1985. En aquella ocasión las autoridades se vieron superadas por no tener la infraestructura ni la tecnología con la que contamos hoy en día. La de este año tan sólo ha sido un dato anecdótico, porque así como fue de intensa, también lo fue de efímera, y no sabemos si se volverá a repetir (¡espero que sí!). Por si acaso, he inmortalizado la jornada en las fotos que comparto a continuación:

lunes, 19 de febrero de 2018

Lukiek - Errota gaztetxetik zuzenean (Mungia)


El 23 de diciembre del 2017 organicé un evento junto a la gente del gaztetxe de Mungia. Le llamamos gabonak rock jaia (fiesta rock de noche buena) e incluyó un poteo por algunos bares del pueblo, conciertos de Árida y de Lukiek en el gaztetxe, y la fiesta punk o rama gaua (noche punk o rama) en el bar Txutxubis.

Fue uno de los conciertos que más disfruté tocando el año pasado. Jugábamos en casa, las 100 entradas disponibles volaron en tan sólo una semana, a 21 días del evento, y la respuesta y el ambiente creado por los asistentes fue de diez.

Para aquella ocasión usamos dos GoPro para grabar nuestra presentación, una trasera y una frontal. Después de ver lo capturado por ambas cámaras, pensé que no estaría mal hacer una edición para luego compartir el video por internet, a pesar de que la poca iluminación no nos dejó la mejor calidad de imagen posible y de que el único audio disponible era el de las dos GoPro. Para el video usé el de la cámara frontal.

viernes, 2 de febrero de 2018

Promo para conciertos

He aquí una muestra de la publicidad y cartelería que he realizado para algunos conciertos de Lukiek.

Concierto en La Nube (Santutxu-Bilbao)

En esta ocasión compartimos escenario junto a Yellow Big Machine. Dado que ambos grupos nos decantamos por un estilo muy noventero, quise que el cartel también desprendiera estilo de esa época. Realicé unas capturas de la película Wayne's world; sus protagonistas fueron iconos de la primera mitad de los años 90, aunque muchas personas nacidas en esa década posiblemente los desconozcan por completo. Pues bien, el resultado fue el siguiente:


Concierto en la Errota Gaztetxea (Mungia-Bizkaia)

jueves, 22 de septiembre de 2016

All I Need - Life Is Suffering


Uno de los dos proyectos musicales en los que estoy inmerso actualmente es All I Need. Con ellos estrenamos nuestro primer sencillo mediante la web Brain To Crush el pasado 6 de junio . El video tuvo más de mil visitas en tan sólo una semana, algo llamativo dado que no nos conoce demasiada gente, por lo que aquello fue una grata sorpresa. Ahora hemos estrenado nuestro propio canal en YouTube subiendo el mismo video. Si aún no lo has visto, esta es la oportunidad de hacerlo:


La canción también puede ser escuchada y descargada desde el enlace a SoundCloud que pongo a continuación:

viernes, 4 de diciembre de 2015

Condenada, de Chuck Palahniuk (frases)

  • La esperanza es un hábito execrable en el Infierno. 
  • Desear es otro síntoma de esperanza. 
  • Uno está en el infierno hasta que se perdona a sí mismo.
  • Lo único que hace que la tierra parezca un iInfierno, o que el infierno parezca un Infierno, es nuestra expectativa de que sea como el Cielo.
Libro que no ha logrado engancharme, pero tampoco me ha decepcionado. Considero que le faltó intensidad.

martes, 1 de diciembre de 2015

¡Estoy escribiendo un libro!


Como lo leéis. Es algo que llevaba maquinando desde hace varias temporadas y ahora, gracias al taller literario que estoy cursando en ALEA, he decidido poner en práctica lo aprendido y lo que seguiré aprendiendo.

La historia empezó a gestarse a mediados de octubre. Desde entonces he pasado muchas horas frente a la pantalla, corrigiendo el texto una y otra vez hasta dar con una forma de expresión con la que me sienta a gusto, siendo consciente de que dentro de un par de meses -o mañana mismo- me pueda parecer una bazofia lo que haya escrito hoy.

Mi narrativa será iconoclasta. No vendo ni pretendo ser la esperanza de la literatura hispanohablante. Con que me lea un número reducido de personas ya quedaré satisfecho. Tampoco niego que labrarse un nombre dentro de la escena literaria underground sería todo un logro, pero para conseguirlo hacen falta algunos más años de cagadas, de práctica y de soledad, mucha soledad.

jueves, 22 de octubre de 2015

Edimburgo


Mi viaje a la capital escocesa ha sido una de las experiencias más extrañas de mi vida, tanto para lo bueno como para lo malo. Desde que salí de Bilbao hasta que llegué a Edimburgo todo fue muy confuso. Por suerte, mi inagotable deseo de aventuras logró mantenerme en pie y con la vista al frente. El mantra que llevo tatuado en mi brazo derecho (nothing can stop me now) también ayudó.

Y casi sin darme cuenta, y de manera automática, me planté en Princes Street. Desde ahí se puede observar el Castillo de Edimburgo fácilmente. Era real. Estaba en Escocia cumpliendo uno de mis sueños, pero yo seguía en un estado onírico, intentado asimilar multitud de cosas. En mi mente se libraba una batalla entre mis varios yoes. Hasta que el instinto de supervivencia salió a flote y me arrastró casi cinco kilómetros hacia el norte, dirección y distancia que tuve que recorrer hasta llegar al maldito hostel (dormir allí fue una mala experiencia). No quería usar el transporte todavía, procuro caminar lo máximo posible.

miércoles, 21 de octubre de 2015

Despiértame cuando pase el horror

No recuerdo con claridad qué edad tenía cuando sucedió por primera vez. Fue entre los trece y los quince años, de eso estoy seguro. Durante esa época empecé a escuchar un programa llamado Radio Pirata. Salía al aire cada domingo a partir de las diez de la noche. En él pasaban música poco comercial como el industrial, el hardcore y diversos estilos electrónicos que me han seguido influenciando durante toda mi vida.

Para dejarme envolver por estos sonidos me acostaba en el suelo y ponía mi cabeza en medio de los bafles, hasta que me daba sueño y marchaba a mi cama.

Una noche cualquiera, y sin razón concreta, decidí escuchar el programa desde el sofá, dejando el televisor encendido y a bajo volumen. Tardé poco tiempo en quedarme dormido. De repente sucedió: el sonido de la radio llegaba a mí de manera distorsionada y con eco. Estaba acostado de medio lado y veía que los objetos que colgaban de las paredes se movían en forma de olas. La pantalla de la tele mostraba imágenes abstractas. Intenté moverme pero fue imposible. Tampoco podía gritar. No importaba la fuerza que hiciera, estaba completamente paralizado. Me entró el pánico. Aquello no se trataba de un sueño porque era totalmente consciente de lo que escuchaba y de lo que veía. Me preguntaba si habría entrado en coma. Temía lo peor. No sé cómo ni porqué, pero logré calmarme. Cerré los ojos -tampoco los tenía demasiado abiertos- y al cabo de un momento recuperé el movimiento.

Posiblemente esta experiencia haya durado tan sólo un minuto, pero en aquel instante me pareció una eternidad. No hablé con nadie al respecto. Tan sólo me convencí de que había sido una pesadilla muy intensa, y que no me volvería a pasar algo similar, pero estaba equivocado.